El tren de la historia está a punto de pasar. Y, dentro de un lustro estaremos en eso que los especialistas llaman momentos memorables, que quedan grabados para siempre. Y en el andén están los actores turísticos que han adquirido un boleto para subirse al Bicentenario de la Independencia. No falta mucho; cinco años no es demasiado medido con el reloj del turismo que se mueve en el mediano y largo plazo. Empresarios y funcionarios han dado señales de que el trabajo coordinado es posible. Pero -usando el eslogan oficial- aun falta mucho por hacer.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.
Los hombres de ayer concibieron en la década de 1910 un proyecto de desarrollo turístico y cultural para celebrar el Primer Centenario. Dos teatros, que hoy son un patrimonio de la provincia, hoteles e infraestructura, fue la herencia recibida por las generaciones que se sucedieron hasta nuestros días. Más cerca está otro bicentenario. Cómo pregona el titular de la Cámara de Turismo de Tucumán, Federico Lanati, ¿podremos hacer el "Monumento a la Batalla de Tucumán? Es una centenaria deuda pendiente que puede ser saldada en menos de un año si hay voluntad política. Esto también es pensar en el turismo histórico.
Hace falta que los empresarios sigan mejorando la calidad de los servicios y que el Estado retribuya el esfuerzo de crear empleo con regímenes especiales que alienten el turismo como generador de riqueza. Hace falta mayor conciencia social para querer, en serio, a Tucumán, manteniéndola limpia. Y hay que subirse al tren de la historia, aún cuando ella conciba a los protagonistas de hoy como anónimos. El tiempo se encargará de ponerles nombre y apellido.